Cádiz

Cádiz y su costa son mar, viento, luz, sol. Caminar entre sus pueblos blancos significa recorrer tres mil años de historia — fenicia, romana, árabe, española — sin perder nunca de vista el océano. Pero Cádiz no es solo historia: es naturaleza salvaje que entra en los ojos y ya no se va. Es la alegría de los gaditanos, su humor, esa capacidad de no tomarse demasiado en serio que se respira por las calles. Es un espíritu libre y ligero de vivir la vida.