Camarga

La Camarga es una tierra difícil de resumir en pocas palabras, pero si tuviera que describírosla sería: agua, tierra, cielo, caballos blancos, toros negros, flamencos rosas, silencios, viento y asombro.
Aquí las cosas hay que descubrirlas con calma, y os lo digo por experiencia directa: ya sea en barco por el Petit-Rhône, a caballo entre las zonas húmedas o durante una visita a una manade, es el ritmo lento lo que de verdad os permite conectar con este lugar. No esperéis siempre una experiencia perfecta o impecable, pero es justo en esta autenticidad no siempre perfecta donde se esconde el verdadero espíritu de la Camargue.