Passerella del Caminito del Rey sospesa tra le pareti del Desfiladero de los Gaitanes. Uno dei più bei posti della Costa del Sol.

El Caminito del Rey: mucho más que una pasarela suspendida en el vacío. Guía completa de una de las excursiones más espectaculares de Andalucía.

Suspendido entre las paredes del Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes, en el corazón de Andalucía, a menos de una hora de Málaga, el Caminito del Rey es hoy uno de los recorridos más espectaculares de Europa.

Durante décadas fue conocido como «el sendero más peligroso del mundo» y no era una exageración. Hoy, tras una larga y cuidadosa restauración, ha vuelto a ser seguro y accesible para muchas personas, sin perder nada de su encanto.

Se extiende entre los municipios de Ardales, Álora y Antequera, suspendido sobre profundos desfiladeros y paredes verticales, en un paisaje que combina naturaleza, arqueología industrial y memoria histórica de una forma verdaderamente única.

Debo ser sincera: el Caminito del Rey no estaba en mis planes. Fueron mis tíos quienes insistieron durante unas vacaciones familiares en Andalucía; habían leído sobre esta ruta de senderismo y no querieron perdérsela. Yo me dejé llevar con cierto escepticismo y terminé llevándome uno de los recuerdos que aún hoy conservo con más cariño.

Es una bonita ruta de senderismo, por supuesto. Pero también es mucho, mucho más, y comprenderlo es una de esas agradables sorpresas que solo los viajes no planificados saben regalar.

El sitio web oficial del Caminito del Rey está muy bien diseñado, con visitas virtuales, instrucciones y mucha información útil. Sin embargo, a continuación encontraréis en detalle todo lo que necesitáis saber antes de emprender el recorrido y qué lugares no deberíais perderos durante la excursión.

🌿 Si lo hubiera sabido antes…

Aquí tenéis algunos consejos prácticos para organizar la visita al Caminito del Rey. La logística puede parecer un poco complicada, pero basta con conocer algunos detalles de antemano para evitar carreras, retrasos y sorpresas desagradables.

Cómo llegar al Caminito del Rey

  • En avión: el aeropuerto más cercano es el aeropuerto de Málaga-Costa del Sol, que constituye el principal punto de acceso para quienes llegan desde el extranjero o desde otras ciudades españolas. Desde el aeropuerto podéis llegar a Málaga utilizando el tren de Cercanías C1 y continuar después hacia El Chorro desde la estación de Málaga María Zambrano. Para obtener más información sobre el aeropuerto, los trenes, los autobuses y las conexiones con el centro, podéis consultar mi sección dedicada a Málaga.
  • En coche: es la opción más cómoda, especialmente si viajáis en familia o no queréis depender de los horarios del transporte público. El Caminito del Rey se encuentra a unos 60 kilómetros de Málaga y el trayecto suele durar algo menos de una hora. Podéis dejar el coche en el aparcamiento oficial del Centro de Recepción de Visitantes, cerca del acceso norte, o en la zona de El Chorro, junto a la salida sur. El aparcamiento oficial cuesta aproximadamente 2 € al día y puede añadirse durante la compra de la entrada, hasta completar las plazas disponibles. Tened en cuenta que el Caminito del Rey no es un recorrido circular: se entra por el acceso norte, en el término municipal de Ardales, y se sale por el extremo sur, en la zona de El Chorro. Si dejáis el coche cerca de la entrada norte, al terminar la visita tendréis que tomar la lanzadera para regresar al aparcamiento. Si aparcáis en El Chorro, utilizaréis la lanzadera antes de la visita y, una vez finalizado el recorrido, ya estaréis cerca del coche.
  • En tren: es una alternativa agradable y económica para quienes salen desde Málaga. La estación que debéis indicar como destino es El Chorro-Caminito del Rey, situada a pocos minutos a pie de la salida sur del recorrido. Desde Málaga existen conexiones de Media Distancia y servicios ferroviarios de Proximidad, con algunas circulaciones de la línea C-2 prolongadas hasta El Chorro. Para evitar errores, buscad siempre el trayecto entre Málaga María Zambrano y El Chorro-Caminito del Rey en la web oficial de Renfe. Los horarios y las frecuencias cambian según el día, por lo que conviene elegir primero un tren de ida y otro de vuelta compatibles y reservar después el horario de entrada al Caminito. Para comparar en una sola búsqueda los horarios y las alternativas ferroviarias disponibles, yo utilizo normalmente Trainline y TrainPal. Aun así, consultad siempre también la web de Renfe, especialmente para comprobar posibles cambios de última hora.

    Una vez que lleguéis a la estación de El Chorro, tendréis que tomar la lanzadera del Caminito del Rey, que conecta la salida sur con el acceso norte. La parada se encuentra cerca de la estación de tren y del Hotel La Garganta. La lanzadera os llevará hacia el Centro de Recepción de Visitantes o la zona de El Kiosko, desde donde parten los senderos peatonales que conducen a la caseta de control. La lanzadera cuesta aproximadamente 2,50 € por persona y el billete permite utilizar el servicio en las dos direcciones durante el día de la visita. Podéis comprarlo junto con la entrada en la web oficial o directamente a bordo. Si lo adquirís en el autobús, recordad que el pago se realiza únicamente en efectivo y no se aceptan tarjetas bancarias. El servicio suele funcionar de 7:40 a 19:00 y el trayecto dura aproximadamente 15-20 minutos. Antes de salir, consultad siempre la información actualizada en la página dedicada al aparcamiento y la lanzadera.

  • En autobús de línea: técnicamente es posible, pero no es la opción que recomiendo. Los servicios son menos frecuentes que los trenes, pueden requerir transbordos y deben coordinarse con el horario de entrada y con la lanzadera. Además, una vez que lleguéis a Ardales o Álora, tendréis que organizar igualmente el traslado hasta la entrada. Para comprobar las líneas disponibles, consultad la web del Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Málaga.
  • Con una excursión organizada: es la opción más sencilla para quienes no quieren preocuparse por los trenes, los aparcamientos, las lanzaderas y las conexiones. Existen excursiones con transporte incluido desde Málaga y desde varias localidades de la Costa del Sol, como Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola y Marbella. Yo siempre consulto las propuestas disponibles en GetYourGuide y Civitatis. Antes de reservar, comprobad que el precio incluya el transporte, la entrada al Caminito, la lanzadera y, cuando corresponda, la visita guiada.

Intentad llegar con bastante antelación: si vais en coche, procurad estar en la zona del aparcamiento al menos una hora antes de la hora indicada en la entrada. Muchos visitantes subestiman el tiempo necesario para aparcar, esperar la lanzadera y recorrer el sendero que conduce a la caseta de control. La hora que aparece en la entrada no corresponde a la llegada al aparcamiento o a la parada del autobús, sino al momento en que debéis presentaros en el acceso regulado.

Cómo organizar la visita al Caminito del Rey

  • La reserva es prácticamente imprescindible: las entradas se compran en la web oficial del Caminito del Rey y suelen agotarse rápidamente, especialmente durante los fines de semana, en primavera y en otoño. La entrada general cuesta aproximadamente 10 €, mientras que la visita guiada oficial cuesta alrededor de 18 €. Yo recomiendo la visita guiada porque permite comprender mejor la historia del recorrido, la geología del desfiladero y el trabajo necesario para recuperar las pasarelas.
  • Reservad cuanto antes: no esperéis hasta los últimos días. En cuanto tengáis confirmadas las fechas del viaje, comprobad la disponibilidad y comprad la entrada. Recordad introducir correctamente los datos de los participantes y descargar las entradas en el teléfono antes de salir.
  • Comprobad bien el horario reservado: la hora indicada en la entrada se refiere a la presentación en la caseta de control del acceso norte, no a la llegada al aparcamiento, a la estación de tren o a la parada de la lanzadera.
  • El recorrido es de sentido único: se entra por el acceso norte, en Ardales, y se sale por el extremo sur, en la zona de El Chorro. Si habéis dejado el coche cerca de la entrada, al terminar la visita podréis utilizar la lanzadera que conecta los dos extremos del recorrido.
  • Calculad también el tiempo del sendero de acceso: desde la zona de El Kiosko tendréis que caminar antes de llegar a la entrada oficial. Podéis elegir entre dos recorridos: el más corto pasa por el túnel peatonal, mide aproximadamente 1,5 kilómetros y requiere unos 20-25 minutos; el más largo comienza cerca del restaurante El Kiosko, mide aproximadamente 2,7 kilómetros y requiere unos 35 minutos. Ambos conducen a la misma entrada oficial del Caminito del Rey. Podéis consultar todos los detalles en la página oficial dedicada a los accesos y al recorrido.
  • El casco es obligatorio y la organización lo entrega después de comprobar la entrada. Tendréis que llevarlo durante todo el tramo regulado y devolverlo al terminar el recorrido.
  • Prestad atención a los objetos prohibidos: los bastones de senderismo, los paraguas, los palos de selfi y los objetos especialmente voluminosos no están permitidos en las pasarelas. Antes de la visita, consultad siempre las normas obligatorias y las recomendaciones oficiales.
  • No es adecuado para todo el mundo: los menores de 8 años no pueden acceder. Los niños que sí pueden entrar deben ir acompañados por un adulto y llevar un documento original que permita comprobar su edad. El recorrido no es accesible para personas con movilidad reducida y quienes padezcan vértigo intenso deberían valorar cuidadosamente la visita.
  • Comprobad las condiciones meteorológicas antes de salir: el Caminito puede cerrar temporalmente en caso de viento fuerte, lluvia intensa u otras condiciones meteorológicas consideradas peligrosas. El día de la visita, consultad los avisos publicados en la web oficial del Caminito del Rey.
  • ¿Qué llevar en la mochila? Leed atentamente la sección La maleta inteligente, donde encontraréis todos los objetos realmente útiles para realizar el recorrido con seguridad y comodidad, evitando aquellos que no están permitidos en las pasarelas.

Cuándo visitar el Caminito del Rey

  • La primavera, especialmente de marzo a mayo, es probablemente la mejor época para visitar el Caminito del Rey: las temperaturas suelen ser suaves, el paisaje está verde y la luz es perfecta para contemplar el desfiladero y hacer fotografías.
  • El otoño también es una excelente temporada, gracias a sus temperaturas más agradables que las de los meses de verano. Los fines de semana pueden seguir teniendo mucha demanda, por lo que conviene reservar con bastante antelación.
  • El verano es posible, pero requiere algo más de precaución. El recorrido está muy expuesto y, durante los días en los que las temperaturas superan los 35 °C, el calor puede resultar intenso. Llevad agua, crema solar y un sombrero, recordando que los paraguas no están permitidos.
  • El invierno también puede ofrecer días agradables, pero el viento, la lluvia y las condiciones del desfiladero pueden aumentar la posibilidad de cierres temporales. Consultad siempre las actualizaciones oficiales antes de salir.
  • Sea cual sea la época elegida, mi consejo es reservar una de las entradas de la mañana. Las temperaturas suelen ser más agradables, tendréis más margen para organizar el tren y la lanzadera y encontraréis una luz mejor para contemplar el paisaje.
Pasarela moderna y restos del antiguo Caminito del Rey suspendidos entre las paredes del Desfiladero de los Gaitanes.
En este punto del cañón se pueden observar, uno junto al otro, la pasarela moderna y los restos del Caminito del Rey original, construido a principios del siglo XX.

Un poco de historia sobre el Caminito del Rey

El Caminito del Rey no nació como una atracción turística.

A principios del siglo XX, en la zona de El Chorro, la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro construyó un gran sistema hidroeléctrico en el corazón del Desfiladero de los Gaitanes: centrales eléctricas, presas, canales e infraestructuras ferroviarias. Se trataba de un impresionante paisaje técnico e industrial, concebido para llevar energía a Málaga y a su provincia, que por entonces avanzaba progresivamente hacia la modernización.

Para permitir que los trabajadores se desplazaran entre las obras a lo largo de las paredes verticales del desfiladero, en 1901 se construyó una primera pasarela de madera llamada Camino de los Balconcillos. Era estrecha, expuesta, suspendida sobre el vacío y cumplía perfectamente su función.

La construcción de la central hidroeléctrica comenzó en 1903 bajo la supervisión del ingeniero Rafael Benjumea, y la instalación entró en funcionamiento en 1907. El proyecto original incluía también una presa de 35 metros de altura, que posteriormente se elevó hasta los 50 metros para aumentar la capacidad del embalse.

En 1921 llegó el momento de inaugurar oficialmente la presa del Conde del Guadalhorce, y el rey Alfonso XIII quiso recorrer personalmente aquel sendero durante la ceremonia. Desde aquel día, los habitantes de la zona comenzaron a hablar del «Caminito del Rey«. Un nombre cariñoso que ha permanecido hasta nuestros días.

Con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, la estructura se deterioró progresivamente. Las tablas de madera podridas, la ausencia de barandillas y las vigas de hierro oxidadas transformaron el recorrido en una trampa mortal suspendida sobre el vacío. De ahí surgió el apodo de «sendero de la muerte«.

A pesar de las elevadas multas —entre 6.000 y 30.000 euros— muchos aficionados al senderismo continuaron recorriéndolo clandestinamente, atraídos por el atractivo del riesgo. Entre 1999 y 2000, cuatro excursionistas perdieron la vida al aventurarse por el Caminito, lo que obligó a las autoridades a cerrarlo oficialmente y a demoler el tramo inicial más peligroso.

Este periodo de abandono forma parte de la leyenda del Caminito del Rey y ayuda a comprender por qué su recuperación fue percibida como un auténtico renacimiento.

Tras años de propuestas y debates sobre cómo devolver al recorrido su dignidad, en febrero de 2014 la Diputación de Málaga puso en marcha oficialmente el proyecto de restauración, con una inversión aproximada de 6 millones de euros.

En marzo de 2015 tuvo lugar la reapertura oficial al público, y el éxito fue inmediato.

La intervención reconstruyó completamente la pasarela, haciéndola segura y accesible, pero sin borrar la memoria de lo que había sido. Los tramos originales de la antigua estructura siguen siendo visibles desde el nuevo recorrido, como una huella dejada deliberadamente a la vista para quienes observan con atención.

El proyecto no se limitó a recuperar un sendero: se convirtió en un ejemplo estudiado internacionalmente de cómo restaurar un patrimonio industrial y paisajístico respetando plenamente el entorno natural que lo rodea. De esta atención al ecosistema circundante —reconocida con numerosos premios— derivan también los límites diarios de acceso, fijados en 1.100 personas al día, con el objetivo de proteger la flora y la fauna del desfiladero.

En definitiva, pasó de ser una infraestructura abandonada y peligrosa a convertirse en una de las atracciones más famosas de Andalucía. En todos los sentidos, ¡un renacimiento extraordinario!

Qué se puede ver en el Caminito del Rey

Antes de empezar, me gustaría hacer una aclaración que muchas personas pasan por alto: el Caminito del Rey no se limita únicamente a las famosas pasarelas suspendidas. La excursión completa —incluyendo los senderos de acceso y salida— tiene una longitud de 7,7 km, de los cuales aproximadamente 3 km corresponden a las pasarelas propiamente dichas (incluido el nuevo puente colgante). El resto del recorrido consiste en un precioso paseo por la naturaleza, entre vegetación autóctona y fauna local.

No os dejéis intimidar por su antiguo apodo. Hoy las pasarelas están suspendidas hasta 105 metros sobre el cauce del río Guadalhorce, con paredes rocosas que alcanzan casi los 400 metros de altura, pero el recorrido es completamente seguro, cuenta con barandillas, controles constantes y medidas de protección.

Estas son las principales etapas del recorrido:

Árboles mediterráneos asomados a las aguas del Embalse del Gaitanejo a lo largo del sendero de acceso al Caminito del Rey, en la provincia de Málaga.
Antes de llegar a las pasarelas suspendidas y a los espectaculares desfiladeros, el recorrido atraviesa paisajes de abundante vegetación con vistas al Embalse del Gaitanejo.

1. La entrada y el Embalse del Gaitanejo

Desde el punto de partida, un breve sendero de unos 15 minutos conduce a un túnel excavado en la roca.

Desde allí llegarás al punto de control, donde deberás mostrar tu reserva o entrada y recibirás el casco obligatorio. Una vez atravesado el acceso, estarás oficialmente dentro del famoso Caminito del Rey. La bienvenida la ofrece una exuberante vegetación mediterránea que se asoma al Embalse del Gaitanejo, uno de esos momentos en los que entiendes inmediatamente que no se trata de una excursión cualquiera.

Poco después del inicio encontrarás el Sillón del Rey: un conjunto formado por bancos, una mesa y un trono de piedra que, según cuenta la tradición, fueron utilizados por el rey Alfonso XIII durante su visita a las obras de construcción. En las laderas de enfrente, en la Sierra Parda, se distinguen las casas cueva excavadas en la arenisca; algunas estuvieron habitadas hasta la década de 1960 por los trabajadores de la central hidroeléctrica.

2. Primer desfiladero: la presa del Gaitanejo

A mitad del paseo entre la vegetación que bordea el embalse, encontraréis la presa del Gaitanejo. No es visitable, pero pensad que tiene más de cien años de historia. Tras recorrer unos cientos de metros más, el cañón se estrecha hasta alcanzar menos de diez metros de anchura. Es aquí donde comienzan las primeras pasarelas de madera, y bajo vuestros pies el río Guadalhorce fluye entre cavidades excavadas por el agua en movimiento, que con el paso del tiempo ha modelado la roca caliza hasta darle formas casi escultóricas.

A lo largo de las paredes del desfiladero todavía pueden reconocerse los restos de las estructuras originales: hormigón armado y antiguas vías ferroviarias que constituyen un silencioso testimonio de los trabajadores que, hace más de un siglo, construyeron este recorrido para transportar materiales entre las presas.

Vista del tramo más estrecho del Desfiladero de los Gaitanes a lo largo del Caminito del Rey, con paredes rocosas verticales y el río en el fondo del cañón.
Las paredes del Desfiladero de los Gaitanes se elevan más de 100 metros de altura, dejando entre ellas un espacio sorprendentemente estrecho.

3. El Soto y las cavidades neolíticas

Entre el primer y el segundo desfiladero, el cañón se abre formando una zona más amplia. Aquí se han encontrado evidencias de ocupación humana que se remontan aproximadamente al año 5000 a. C.: restos cerámicos e indicios de actividades de caza estacional que convierten este tramo en una auténtica ventana a la prehistoria, incluso antes de llegar al corazón del recorrido.

4. Tajo de las Palomas y el Puente del Rey

El segundo desfiladero que encontraréis recibe su nombre de las aves rapaces que sobrevuelan la zona: el Tajo de las Palomas. Aquí se encuentra el Puente del Rey. En realidad, se trata de una estructura muy sencilla y esbelta de hormigón armado pretensado que conecta dos tramos de pared rocosa, pero fue construida por los trabajadores que desarrollaban las obras a principios del siglo XX.

Desde la plataforma del puente se distinguen los túneles ferroviarios de la línea Málaga–Córdoba, inaugurada en 1865: una obra colosal completada en apenas seis años, con 17 túneles y numerosos viaductos.

Panorámica del Valle del Hoyo, con el río Guadalhorce y las montañas del Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes.
El Valle del Hoyo es uno de los miradores naturales más impresionantes del Caminito del Rey.

5. Valle del Hoyo

Tras cruzar el puente y continuar por el sendero, el paisaje cambia radicalmente. El cañón se abre a un espectacular valle rodeado de crestas calizas, con densos bosques y aguas de color esmeralda que parecen casi irreales después de la verticalidad de los desfiladeros.

Aquí se encuentran los restos de los antiguos desarenadores, depósitos construidos para retener los sedimentos, así como una pequeña charca conocida como Sapito Pintojo, adaptada actualmente como hábitat para anfibios endémicos.

Junto al sendero también aparecen diversas infraestructuras de servicio, como canales hidráulicos y conducciones vinculadas al sistema hidroeléctrico del Guadalhorce, que en su día se utilizaban para labores de mantenimiento o drenaje. En algunos tramos incluso es posible caminar por su interior.

Un poco más adelante se alzan las ruinas de la Casa del Hoyo, una antigua explotación agrícola con naranjales irrigados mediante el canal histórico.

Sin embargo, lo que más me impresionó de esta zona fue la fauna. Águilas, buitres leonados, halcones, cabras montesas ibéricas, cabras salvajes y liebres.

Mirad a vuestro alrededor y también hacia las alturas. Los descubriréis medio ocultos, observándoos sin ninguna intención de molestaros. Devolvedles el favor haciendo una fotografía, pero sin intentar retenerlos ni alterar su tranquilidad.

6. Tercer desfiladero: los Gaitanes y el mirador de cristal

El último tramo devuelve al recorrido toda su verticalidad. Las pasarelas discurren por la pared sur del Desfiladero de los Gaitanes, suspendidas a unos 100 metros sobre el agua. El paisaje es brutal, en el sentido más hermoso de la palabra. También es uno de los puntos donde el trazado original del Caminito del Rey puede apreciarse con mayor claridad.

En un momento del recorrido encontraréis también un mirador con suelo transparente: desde allí podréis contemplar directamente el vacío bajo vuestros pies. Mientras permanecéis allí decidiendo si os atrevéis o no a mirar hacia abajo, no olvidéis levantar también la vista: en el Peñón del Cristo se distinguen cavidades con sedimentos rojizos y vestigios de la Edad del Bronce.

Desde este punto se disfruta además de una magnífica vista del famoso puente colgante.

Visitatori attraversano una passerella sospesa tra le pareti rocciose del Desfiladero de los Gaitanes nel Caminito del Rey.
El famoso puente colgante del Caminito del Rey.

7. El puente colgante, símbolo del Caminito del Rey

El momento más emocionante del recorrido es, sin duda, el Puente Colgante. Se trata de una estructura metálica de 35 metros de longitud que une las dos paredes del cañón en el punto donde el desfiladero alcanza su máxima anchura y profundidad.

El suelo de rejilla permite el paso de la luz y del aire, aumentando la sensación de altura y vacío bajo los pies. Cruzarlo ofrece la percepción más intensa de la extraordinaria amplitud y profundidad del desfiladero, además de regalar la vista más icónica de todo el Caminito del Rey.

8. La novedad de 2026 en el Caminito del Rey: el puente colgante más largo de España

Desde el 10 de junio de 2026, el Caminito del Rey cuenta con un nuevo protagonista, y no es precisamente un detalle menor.

En el tramo final del recorrido turístico se ha inaugurado el puente colgante más largo de España: 110 metros de longitud y 50 metros de altura, construido en paralelo al antiguo puente ferroviario por el que todavía circulan los trenes antes de la entrada al túnel de El Chorro en dirección a Álora.

Aunque las imágenes que podéis ver en internet puedan impresionar, podéis estar tranquilos.

Las pruebas técnicas realizadas sobre la estructura son tan sólidas como la roca en la que está anclada. Antes de su apertura se llevaron a cabo ensayos estáticos con 25.000 kg de peso mediante bidones de agua distribuidos a lo largo de todo el puente, así como pruebas con 30 adultos permaneciendo simultáneamente sobre la estructura para simular la afluencia turística durante las paradas para hacer fotografías.

La parte más interesante, sin embargo, fueron las pruebas dinámicas, necesarias para medir la resistencia del puente ante el movimiento de las personas y reproducir el flujo turístico previsto. La primera implicó a 16 personas marchando de forma sincronizada, como en un desfile militar, para someter la estructura a la máxima exigencia posible. La segunda consistió en que 8 personas corrieran repetidamente de un extremo a otro a lo largo de todo el puente. En ambos casos, el comportamiento de la estructura fue exactamente el previsto por los cálculos de ingeniería.

Todo ello confirmó su resistencia. Además, para evitar cualquier duda, se ha instalado una red de sensores que monitoriza constantemente las variaciones de la estructura, junto con 12 cámaras de videovigilancia permanente.

Las obras implicaron a 20 operarios especializados, 6 expertos y otros tantos ingenieros estructurales pertenecientes a diferentes empresas, utilizando tirolinas y helicópteros para transportar materiales a una garganta inaccesible por tierra.

El verdadero desafío fue, sin embargo, el sistema de anclaje. La primera capa de roca corresponde a un antiguo fondo marino compactado, poco adecuado para soportar grandes cargas. Los operarios, suspendidos sobre el vacío, perforaron entonces núcleos de aproximadamente 8 metros de profundidad hasta alcanzar la roca sólida, inyectando posteriormente cemento para garantizar la fijación. Además, una estructura en arco compuesta por 64 pares de cables de 32 mm, fabricados en Suiza, estabiliza todo el vano y elimina las oscilaciones.

El coste total de la intervención fue de aproximadamente 1,5 millones de euros, financiados íntegramente con fondos generados por el propio Caminito del Rey. Según sus estatutos, un porcentaje de los ingresos se destina de forma permanente a mejoras y actuaciones sobre la infraestructura.

Quienes sufran vértigo todavía pueden seguir utilizando el recorrido tradicional, que discurre junto a las paredes del cañón y continúa abierto como una alternativa perfectamente válida.

Joven cabra montés ibérica observada en los bosques del Desfiladero de los Gaitanes, a lo largo del Caminito del Rey. Forma parte de la fauna característica del Caminito del Rey.
La cabra montés ibérica es uno de los animales más emblemáticos del Caminito del Rey y del parque natural que lo rodea.

El descenso hacia El Chorro

Tras superar la puerta de salida situada en el extremo sur, concluye la parte más emocionante del Caminito del Rey, pero todavía queda un agradable sendero de aproximadamente 2,1 km que desciende hacia la estación ferroviaria de El Chorro, entre eucaliptos y bonitas vistas de la presa del Tajo de la Encantada. Disfrutad de este paseo relajante.

Una vez lleguéis a la salida, si habéis dejado el coche en el acceso norte, podréis tomar el autobús lanzadera para regresar al punto de partida. Si, por el contrario, habéis elegido llegar en tren, podréis dirigiros directamente a la estación de El Chorro, desde donde habéis iniciado vuestro viaje.

Un viaje en el tiempo: cuando el Caminito era un fondo marino

El Caminito del Rey no es solo un sendero “adrenalínico”. Poca gente lo sabe, pero es un corredor suspendido dentro de una fractura natural de extraordinario valor geomorfológico, y comprenderlo cambia por completo la forma de recorrerlo.

Al observar las paredes rocosas que se elevan verticalmente durante cientos de metros, resulta casi imposible imaginar que este mismo lugar estuvo completamente sumergido bajo el agua hace aproximadamente 180 millones de años. Sin embargo, así fue: las rocas calizas y dolomíticas del Desfiladero de los Gaitanes tienen origen marino.

Durante el Jurásico, Andalucía y gran parte del sur de Europa estaban cubiertas por un vasto océano conocido como el Mar de Tetis, llamado así en honor a la titánide griega del mar. A lo largo de decenas de millones de años, la colisión entre las placas tectónicas africana y euroasiática elevó progresivamente aquel antiguo fondo marino, dando lugar a las montañas que hoy conocemos como El Torcal de Antequera, la Sierra Huma y los propios desfiladeros del Caminito.

Aprender a leer las rocas mientras camináis es algo que no deberíais pasar por alto si queréis disfrutar del Caminito del Rey en toda su dimensión.

En las proximidades de la presa del Gaitanejo, incluso antes de entrar en el primer desfiladero, las paredes os cuentan más de 150 millones de años de historia de la Tierra. Merece la pena levantar la vista e intentar distinguir al menos dos historias diferentes superpuestas en una misma pared.

Observaréis estratos verticales oscuros de caliza y dolomía. Estos se remontan al Jurásico, hace aproximadamente 180 millones de años, y se formaron en un ambiente marino profundo. Originalmente se depositaron en capas horizontales sobre el fondo del Mar de Tetis, pero la colisión entre las placas tectónicas acabó girándolos hasta la posición vertical que podéis contemplar hoy.

Lo que en otro tiempo fue una superficie horizontal —el fondo del mar— se transformó, bajo la gigantesca presión de las placas tectónicas, en una pared vertical. Durante este proceso, el antiguo lecho marino sufrió una rotación de noventa grados, y el resultado sigue siendo perfectamente visible en la actualidad.

Gran fósil de ammonite visible en la roca caliza a lo largo del recorrido del Caminito del Rey.
Un antiguo fósil marino incrustado en la roca de las paredes del Caminito del Rey.

Más abajo, o en distintos tramos del recorrido, se reconocen en cambio los conglomerados y las calcarenitas del Mioceno superior, depositados más recientemente —por decirlo de alguna manera— hace entre 5 y 10 millones de años, en un entorno marino mucho más somero.

En esencia, estas paredes están formadas por cantos rodados, fragmentos de conchas, corales y otros organismos marinos cementados entre sí por aguas agitadas. Se trata, en otras palabras, de una antigua playa, donde las corrientes removieron y redondearon los sedimentos marinos antes de consolidarlos en la roca que vemos hoy.

La prueba más tangible de todo ello son los fósiles de ammonites, que pueden observarse directamente a lo largo del recorrido, especialmente en el tramo final de las pasarelas. Son los restos de moluscos extinguidos, parientes lejanos de los actuales nautilos —esas criaturas marinas con concha en espiral—, y encontrarlos a más de cien metros de altura en una pared vertical es, probablemente, una de las experiencias más sorprendentes de todo el recorrido.

Durante las obras de restauración de las pasarelas también se encontraron fósiles de ballenas. Sí, habéis leído bien. En estas rocas —hoy suspendidas sobre el vacío de un cañón— aparecieron restos de grandes mamíferos marinos, testimonio de un mar que en otro tiempo estuvo lleno de vida.

Este mismo fenómeno geológico puede observarse en el cercano Torcal de Antequera, famoso por sus espectaculares formaciones kársticas y por la abundancia de fósiles de ammonites. Si el Caminito del Rey ha despertado vuestra curiosidad por este aspecto, El Torcal es la continuación natural del viaje.

La maleta inteligente

El Caminito del Rey, aunque sea un recorrido sencillo y esté bien acondicionado, sigue siendo una ruta de senderismo. Por eso, al preparar la maleta, conviene pensar sobre todo en una mochila cómoda, ligera y práctica.

La mochila debe ser pequeña y poco voluminosa: no están permitidas las mochilas grandes ni los bolsos demasiado aparatosos, ya que el recorrido es estrecho y transcurre en parte por pasarelas suspendidas. Hace muchos años me regalaron una mochila de Mandarina Duck bastante pequeña, pero con buena capacidad. Hoy ya no está disponible, pero aquí he encontrado una parecida.

Llevad calzado ligero de senderismo o zapatillas deportivas. Unas zapatillas normales pueden servir, pero evitad las que tengan la suela lisa. Las sandalias, las chanclas y los tacones no son adecuados y pueden causaros problemas en la entrada.

También es fundamental llevar una botella de agua reutilizable con al menos 1-2 litros de agua por persona. A lo largo del recorrido no hay fuentes ni puntos donde rellenarla, por lo que tendréis que llevar toda el agua necesaria. Yo compré una botella plegable de silicona en Natura, aunque muchas veces no está disponible. Como alternativa, aquí podéis encontrar una parecida, que ocupa muy poco espacio una vez vacía.

Añadid a la mochila un sombrero, crema solar y algún tentempié ligero: fruta, barritas energéticas o zumos. Durante el recorrido no encontraréis puntos de restauración y, incluso en invierno, el sol dentro del desfiladero puede ser intenso. Yo siempre llevo conmigo esta crema solar, pequeña, pero muy eficaz. Yo siempre me he organizado también con un almuerzo para llevar, que luego comía en los bancos situados al final del recorrido.

Si el tiempo es inestable, llevad un chubasquero o una chaqueta ligera. En las pasarelas puede hacer viento, mientras que en los senderos de acceso puede hacer calor. Yo utilizo esta chaqueta, ligera y poco voluminosa. Si visitáis el Caminito en verano, una camiseta ligera de recambio también puede resultar muy útil.

Pequeños objetos como una batería externa pueden parecer detalles sin importancia, pero hacen que la jornada sea mucho más sencilla, especialmente si utilizáis el teléfono para orientaros, consultar los horarios y fotografiar los rincones más bonitos del recorrido. A mí me regalaron esta y me funciona muy bien. Naturalmente, existen muchos modelos diferentes, pero, independientemente del que elijáis, os recomiendo encarecidamente llevar una.

Llevad también algo de dinero en efectivo para la lanzadera: el autobús cuesta aproximadamente 2,50 € por persona y conviene disponer del importe exacto.

Evitad, en cambio, los cochecitos de bebé, los paraguas, los bastones de senderismo, las muletas y los palos de selfi. Tampoco se admiten perros a lo largo del recorrido.


Como habréis podido comprobar, recorrer el Caminito del Rey es mucho más que una simple excursión. Es un viaje por la historia industrial de Andalucía, entre las huellas de obreros y reyes, y entre vestigios marinos de millones de años de antigüedad.

Entre todas las excursiones que se pueden realizar en los alrededores de Málaga, el Caminito del Rey es una de las pocas capaces de poner de acuerdo a casi todo el mundo: amantes de la naturaleza, fotógrafos, familias, senderistas ocasionales e incluso personas que normalmente no disfrutan caminando.

Es una experiencia personal de valentía y asombro, una inmersión en un entorno natural protegido donde los buitres leonados sobrevuelan cañones de cientos de metros de profundidad.

Si estáis pasando una semana en la Costa del Sol y queréis alternar una jornada de playa con algo completamente diferente, el Caminito del Rey es, probablemente, una de las experiencias más memorables que podéis vivir en toda Andalucía.

Si quieres ir más allá, lee qué hacer en la Costa del Sol más allá del mar. La Costa del Sol tiene mucho que ofrecer: pueblos blancos como Frigiliana y Nerja, senderismo en la Sierra de las Nieves y algunos destinos poco habituales que difícilmente te dejarán indiferente. Hay opciones para todos los gustos, y cada una es perfecta para una excursión de un día.

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